Aljibe Son Gener

Maria Gelabert Paris
Campanet, Mallorca

La dificultad actual para acceder a una vivienda plantea la necesidad de repensar y adaptar las construcciones existentes para nuevos usos. Este es el desafío del proyecto: reconvertir un antiguo aljibe en una vivienda.
 

La historia del aljibe de Son Gener

El aljibe se construyó a principios de los años cuarenta en la parte más alta de la finca de Son Gener, situada al final del núcleo urbano de Campanet.

La finca, conocida como possessió en mallorquín, está formada por unas casas señoriales del siglo XVI, con 350 m² habitables, y un terreno principalmente rústico de más de 57.000 m².

El aljibe se construyó para almacenar el agua que descendía por la calle. Después, el agua se distribuía para regar las tierras de la finca mediante un sistema de canaletas y pozos repartidos por toda la superficie de Son Gener.

Con el paso de los años, la finca se dividió. En una de estas operaciones, unos compradores adquirieron una pequeña parte de los terrenos, formada por dos solares urbanos. En ellos se encontraban un almacén agrícola y el antiguo aljibe.

La división interrumpió la continuidad de las canaletas y los pozos. Además, la entrada de agua al aljibe quedó condenada y el espacio dejó de utilizarse.

Sin embargo, sus propietarios pensaban que el espacio oculto bajo el almacén y la terraza visible en la superficie podía aprovecharse. Por este motivo, decidieron intentar acceder a él.

Como si se tratara de una excavación arqueológica, descubrieron un espacio semienterrado de casi 90 m². Tres cuartas partes de su superficie estaban cubiertas por una bóveda de cañón.

El resto quedaba cerrado por un pequeño forjado de viguetas de hormigón y bovedillas de marés. La altura libre alcanzaba los cuatro metros.

Los muros de contención que rodean el espacio tienen más de un metro de grosor y están construidos con mampostería de piedra. Toda la superficie interior está revestida con mortero de cal.
 

El punto de partida

Una vez abierto el aljibe, fue necesario resolver varias patologías. En primer lugar, se retiró una gran cantidad de lodo y sedimentos acumulados a lo largo de los años.

También se cerraron las entradas de agua que todavía llenaban el espacio después de las lluvias intensas. Finalmente, se impermeabilizó todo el interior, ya que el revestimiento presentaba numerosas grietas por las que se filtraba el agua del terreno.

A medida que se descubría la cavidad y se resolvían sus principales problemas, aumentaba la conciencia sobre su valor arquitectónico y sus posibilidades de uso.

Durante este proceso, la propuesta experimentó una transformación. En un primer momento, los propietarios querían utilizar el aljibe como un almacén agrícola, sin necesidad de realizar una intervención importante.

Más adelante, se planteó acondicionar mínimamente el espacio para utilizarlo como almacén y celebrar comidas en la amplia sala diáfana.

Por este motivo, se inició un proyecto de obra mayor que incluía dos aperturas, un baño, una escalera de acceso y un porche exterior. Finalmente, se decidió convertir el aljibe en un espacio habitable para una persona.
 

El reto de adaptar el aljibe a una vivienda

Así comenzó el proyecto de una intervención precisa, destinada a adaptar el espacio al nuevo uso y garantizar sus condiciones de habitabilidad sin negar la esencia del aljibe.

La vivienda se plantea como un loft, con un único espacio que reúne la cocina, el comedor, la sala de estar y el dormitorio.

El baño se organiza como una pieza independiente en el centro de la sala diáfana. Su altura es inferior a la de la bóveda y no entra en contacto con la estructura existente.

De este modo, la sala mantiene su continuidad espacial. El volumen exento del baño separa la zona pública de la zona privada, reservada para la cama.

Al mismo tiempo, esta pieza proporciona privacidad sin impedir la entrada de luz y ventilación natural en el área del dormitorio.

El grosor de los muros y el contacto directo con el terreno aportan una gran inercia térmica al conjunto. Por ello, la vivienda disfruta de unas condiciones climáticas similares a las del interior de una cueva.
 

La conservación de los elementos originales

La intervención conserva los elementos con mayor carácter del aljibe: la bóveda de cañón, las arquetas de registro, el forjado de vigas y las antiguas bocas de entrada de agua.

También se mantiene la forma y la materialidad de la estructura original para hacer visible la historia acumulada en sus superficies. Las manchas, la cal adherida y los agujeros forman parte de la identidad del espacio.

Por este motivo, solo se han revestido con yeso las paredes verticales previamente impermeabilizadas y aquellas por las que pasan las instalaciones.

Además, se aprovechó la pendiente del aljibe para instalar un sistema de recogida de aguas residuales. La primera pica existente se reutilizó como pozo de bombeo.

El baño cuenta, asimismo, con un sistema de extracción de aire forzada.
 

El resultado de la intervención

La intervención convierte el aljibe en una vivienda de planta libre y flexible, organizada mediante diferentes recorridos interiores.

El mobiliario se limita a las piezas necesarias y sigue un enfoque minimalista. De esta manera, se evita competir con la contundencia de la estructura existente.

La iluminación destaca la presencia de la bóveda mediante una tira de luces LED situada en uno de sus extremos y extendida a lo largo de toda su longitud.

La sencillez de la intervención es el resultado de un discurso arquitectónico reflexionado. La propuesta responde a la necesidad de actuar de forma mínima y respetuosa con el carácter y la historia del aljibe.

Los acabados interiores identifican el antiguo uso del espacio y refuerzan el contraste entre los materiales originales y la intervención contemporánea.

El resultado es una vivienda acogedora y confortable, en la que la arquitectura vernácula mallorquina tiene un papel protagonista. Cada rincón conserva parte de la historia del antiguo aljibe.

Otro proyecto singular relacionado con la adaptación de espacios y el uso de materiales con carácter propio es la Casa Melón.

 

Vista general del antiguo aljibe de Son Gener rehabilitado como vivienda

Vista general del aljibe Son Gener (Campanet, Mallorca) 2023

 

Salón comedor del aljibe de Son Gener en Campanet

Salón comedor del aljibe Son Gener (Campanet, Mallorca) 2023

 

Comedor de la vivienda rehabilitada en el aljibe de Son Gener

Comedor del aljibe Son Gener (Campanet, Mallorca) 2023

 

Salón del Aljibe Son Gener bajo la bóveda de piedra de la antigua cisterna

Salón del aljibe Son Gener (Campanet, Mallorca) 2023

 

Bóveda de piedra, salón y comedor de la vivienda rehabilitada en el Aljibe Son Gener

Salón y cocina del aljibe Son Gener (Campanet, Mallorca) 2023

 

Fotografía de arquitectura de vivienda singular en Mallorca

Comedor y cocina del aljibe Son Gener (Campanet, Mallorca) 2023

 

Cocina del antiguo aljibe de Son Gener

Cocina del aljibe Son Gener (Campanet, Mallorca) 2023

 

Fotografía de interiorismo en Mallorca

Habitación del aljibe Son Gener (Campanet, Mallorca) 2023

 

Dormitorio de la vivienda en el aljibe de Son Gener

Habitación del aljibe Son Gener (Campanet, Mallorca) 2023


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